
Poleo
Mentha pulegium · Lamiaceae
El poleo es una planta aromática de la familia Lamiaceae, pariente de la menta, con una larga tradición de uso culinario y medicinal en Europa y América Latina. Sin embargo, esta planta —y en especial su aceite esencial concentrado— tiene una historia médica bien documentada de toxicidad hepática grave, incluyendo casos mortales, asociada sobre todo a su uso indebido como supuesto abortivo por vía oral. Por esta razón, esta ficha se limita deliberadamente al uso externo tradicional; no describe ni recomienda ningún uso interno.
Propiedades & Beneficios
Tradicionalmente, en uso externo diluido, se le han atribuido propiedades repelentes de insectos y aromáticas. Históricamente también se usó por vía interna como digestivo y emenagogo, pero ese uso interno —especialmente del aceite esencial— es hoy reconocido como peligroso y debe evitarse por completo.
Preparación & Dosificación
Limitar el uso exclusivamente a la vía externa: el aceite esencial siempre muy diluido en un aceite portador, aplicado en pequeñas cantidades sobre la piel (nunca sobre mucosas ni heridas) como repelente aromático. No preparar infusiones, tinturas ni cápsulas para consumo oral, y no ingerir el aceite esencial bajo ninguna circunstancia.
Evidencia Clínica vs Tradicional
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La toxicidad hepática del poleo, y en particular de su aceite esencial (por el metabolito pulegona/mentofurano), está documentada en la literatura médica mediante reportes de casos de intoxicación grave y muerte, especialmente tras la ingesta del aceite esencial concentrado. La evidencia de uso tradicional externo es antigua pero limitada; no existe evidencia clínica que respalde ningún uso interno seguro.
⚠️ Contraindicaciones & Precauciones
NUNCA ingerir el aceite esencial de poleo: es hepatotóxico y se han documentado intoxicaciones graves y muertes, incluso con cantidades pequeñas. Contraindicado de forma absoluta en el embarazo, en cualquier forma (interna o externa), por su asociación histórica con abortos tóxicos y daño hepático materno y fetal. No usar en lactancia. Evitar el uso interno en cualquier presentación (té, tintura, cápsulas). El uso externo diluido debe hacerse con precaución, evitando mucosas, heridas y niños pequeños. Ante cualquier síntoma de malestar tras la exposición (náusea, dolor abdominal, ictericia), buscar atención médica de urgencia.